Comentarios, reflexiones y escritos de un joven estudiante de Periodismo, que pueden interesarle a alguien (o no)

miércoles, 20 de octubre de 2010

El porqué de un blog. Y una crónica literaria

        Bienvenidos a todos los que pasen a curiosear. Creo que no hace falta que me presente. Igual si alguien quiere saber un poco sobre mi, hay una breve biografía en el costado izquierdo de vuestro monitor. No, de nada.
   
   Después de mucho pensarlo, me decidí a crear un blog. Voy a tratar de explicar porqué, teniendo otros espacios donde también me expreso (y los aprovecho bastante, creanme). A uno personalmente le apasionó escribir desde siempre (algunas veces hasta más que leer, hay que admitirlo), por eso es que uno siempre se ha preocupado por hacer esto de la mejor manera posible, construyendo sus mensajes de la manera mejor elaborada posible. Aún cuando a otros les llame la atención la manera "complicada" de redactar, o la buena ortografía que siempre se trata de tener (incluso para chatear).


   Y a la afición por la escritura, se sumó la vocación periodística años después, todavía más acentuada cuando uno comenzó a cursar la carrera (sí, ya sé que estoy nombrándome en tercera persona, pero, por lo menos, no digo mi nombre como hace el Diego). La formación me demostró que no escribía tan bien como pensaba, o que aún había mucho por mejorar. Además, como tantas veces nos dijeron en el comienzo, "lo más difícil es escribir simple". Uno quiere pensar que en estos años, lo ha logrado en buena medida.


   Por último, pero no por eso menos importante, uno ha sentido la necesidad de expresarse sobre posturas políticas que ha adoptado. Personalmente considero que en la historia reciente han habido sucesos que hacen importante que uno tome partido por las ideas que siente que vale la pena defender. Es respetable la postura de la gente que mantiene cierta distancia, pero no me parece saludable la postura de decir "no entiendo, eso no es para mi, eso no me afecta". Todas las decisiones que se toman dentro de la vida política nos tocan, en mayor o menor medida. O sino repercuten en el país, y, por ende, nos tendrían que importar a nosotros. Salvo que vivamos adentro de un tupper (que tampoco conviene porque no debe haber demasiado aire).


   En fin, por todos esos motivos, me decidí a incursionar en el mundo de los blogs. No es el primero que tengo, aclaro. En una época tuve uno referido a noticias breves del rock nacional, aunque lo abandoné pronto, pero fue un buen ensayo. También tengo un fotolog que no cerré y al que cada tanto subo alguna foto, aunque ahí no escribiría tanto porque dudo que alguien lo fuera a leer (ahora dudo que alguien lo lea, siquiera si escribo dos palabras).


   Estuve meditando bastante sobre qué contenido quería que tuviera mi blog. Como tenía varias opciones, barajé la alternativa de hacerme más de un blog y que cada uno tuviera una temática diferente. Claramente hubiera sido el colmo de la esquizofenia

   Así que, helo aquí. No esperen encontrar en este blog solamente notas referidas a la política o al periodismo. Tampoco quieran leer exclusivamente opiniones y reflexiones sobre la vida en general. Ni siquiera pretendan ver nada más que escritos literarios o ficticios. Este espacio no va a tener una sola de esas cosas... sino todas ellas!! Una diferente según el posteo.


   Hecha toda la presentación formal, espero que disfruten de este espacio. Y sobre todo que alguien lo lea y pueda ser más que un diario íntimo colgado en la red.


   Para comenzar, les dejo una crónica que escribí el año pasado, basada en un cuento de Enrique Anderson Imbert, "El hipogrifo caído" (es un texto en estilo periodístico, pero ficcional, o sea totalmente falso. Cualquier semejanza con lo que hacen los diarios hoy en día, no es pura coincidencia). Perdón si me extendí demasiado, en el fotolog también me solía pasar. Gracias totales!


   Aquel periodista falleció tras saltar al vacío con la tranquilidad de quien espera sobrevivir, tal vez se haya debido a que, presumiblemente, creyó estar montado sobre una criatura legendaria que podía volar. Algunos testigos creen que fue por eso que estiraba los brazos y la cabeza hacia arriba como si pretendiera elevarse en el aire. Asimismo varios allegados comentaron la insistencia con la que había comunicado durante todo el día a cuánta persona había podido la presencia de un hipogrifo, un animal mitad león y mitad águila con ojos equinos, en su terraza.

   “Parecía que estaba poseído, que no tenía conciencia de sus actos”, afirmó Estela Echagüe, una vecina del barrio que conocía al hombre porque lo veía cada mañana cuando se dirigía a su trabajo en la redacción del diario Clarín. Además la mujer destacó la profesionalidad y lucidez que el cronista reflejaba en sus artículos, por lo que le resultaba aún más desconcertante la circunstancia en la que ocurrió la desgracia.

   Lo confuso del episodio había comenzado varias horas antes del cruento desenlace, específicamente esa misma madrugada, cuando Daniel Figueroa, secretario del periódico donde Perceval Herrera escribía, recibió una llamada urgente del reportero. “Se lo notaba desesperado, me aseguraba que tenía en sus manos la noticia del siglo. Por eso sentí una decepción tremenda al escuchar que había aterrizado un hipogrifo en su edificio. No sabía si era un chiste o efectivamente desvariaba, faltaba que me dijera que habían jugado ajedrez juntos”, aseguró en tono irónico el empleado.

   La inmediata negativa por parte del diario a cubrir la primicia que el cronista afirmaba poseer motivó su decisión de renunciar. “Cuando hizo eso, empecé a dudar que se encontrara dentro de sus cabales”, comentó un compañero de la redacción.
De todas maneras, esto no detuvo el afán de Perceval de conseguir un medio donde publicar su supuesto hallazgo, por lo que se comunicó con personal de Diario Popular, a quienes tampoco logró convencer para que trataran esa historia tan particular. Acerca de la insistencia del periodista, el jefe de redacción de esta publicación manifestó: “Daba la impresión que creyó que a nosotros nos interesa cualquier información imposible de creer, lo que nos proponía realmente resultaba muy absurdo, no porque escribamos para gente de clase media o baja, tiene derecho a subestimarnos”.

   Seguramente Herrera concluyó que si los medios no le creían, tal vez alguien que tuviera estudios de épocas antiguas no se alarmara ante la idea de que semejante criatura yaciera en su terraza, así fue cómo desembocó en la iglesia de la zona, donde lo consultó al Padre Erro, reconocido medievalista, pero éste no podía concebir la idea que el cronista la planteaba, más allá de todos sus conocimientos teológicos.
Las constantes negativas de la gente a la que Perceval intentó “venderle” la historia del hipogrifo lo consternaron mucho, según comentaron los vecinos que lo vieron regresar a su edificio. Rato después, lo vieron en la azotea del edificio, parado sobre la balaustrada y gritándole a los transeúntes.

   Después de haber convocado en pocos minutos a los vecinos en las cercanías al lugar, el periodista cayó al vacío, mientras que continuaba afirmando que tenía en su poder a ese ser legendario. Luego del trágico deceso, el portero del edificio reflexionó sobre que lo pudo llevar a tal determinación: “Es una lástima lo que ocurrió porque parecía un muchacho tan capaz. La gente lo señalaba y lo trató de loco, pero yo creo que se sintió ignorado en su ambiente profesional y todo lo que hizo fue una manera de llamar la atención de la sociedad”.

3 comentarios:

  1. Ja!!! ya podés trabajar para Clarín, la noticia falsa es excelente, buena presentación.

    Abrazos totales!

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  2. Juande buenisimo el Blog!!!
    El mío esta construyéndose aun jajaja , cuando lo tenga nos vamos a seguir mutuamente...
    Te quiero mucho :)

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  3. Gracias chicos!!

    Y sí, Fede, ya desde mi primer posteo tenía que estar mi bajada de línea (diría Victor Hugo, jeje) sobre el rol de los medios y su manera de informar

    Ahora te empiezo a seguir, Nanu! =)

    Los quiero!

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